RESEÑA: Siddhartha

 

Empecé leyendo el libro con una sonrisa y no se me quitó hasta terminarlo. ¡Qué gozada!

Con lo que te digo puedes pensar que es un libro de despropósitos o gracioso, pero no, es un LIBRO BONITO. Es un LIBRO ÚNICO.

Y es que no sólo te cuenta la historia un hombre hindú, tiene mucha substancia, pero que mucha. Es la desconstrucción del yo para renacer por el camino de la verdad a través de la renuncia y la comprensión de la unidad que subyace en todo lo existente.

Vaya, menuda frase he escrito, hasta la voy a subrayar. Pero todo tiene una explicación. Voy a empezar desde el principio. 

La novela está situada en la India, en tiempos de la era axial, o sea en un tiempo imaginario pero cercano a la época de Buda entre el 800ac y el 200ac. 
Siddhartha es el hijo de un Brahman, y junto a su amigo Govinda deciden abandonar su familia formar parte de los Samanas, que son hombres religiosos que sobreviven con caridad que hallan en el camino y que se dedican a ayunar y meditar.

        ...“Siddhartha empezó a intuir que su venerable padre y sus otros maestros, los sabios brahmanes, le habían ya comunicado la mayor y más excelsa parte de su sabiduría, que ya habían trasvasado lo mejor de sí mismos a su alma, vaso expectante, y el vaso no estaba colmado, ni el espíritu satisfecho, ni el alma tranquila, ni el corazón sosegado.” ...

Pero tampoco entre los samanas consiguen saciar su anhelo de verdad. Les hablan de un sabio llamado Gautama, y juntos emprenden viaje en su busca. Govinda queda seducido por las enseñanzas de Gautama y decide quedarse con la orden del Buda. Pero Siddhartha aunque reconoce que el maestro sí ha llegado a la perfección, sigue su particular búsqueda.

        ...“Nunca he visto mirar ni sonreír así a un ser humano —pensó el joven—, ni tampoco sentarse o caminar de este modo. Así me gustaría poder mirar y sonreír, sentarme y caminar y o también, con la misma dignidad, modestia, naturalidad y misteriorsa ingeniudad con que él lo hace. Solo una persona que ha logrado penetrar hasta lo más profundo de su ser es realmente capaz de caminar y de mirar así.” ...

Entonces se hace discípulo de una cortesana llamada Kamala que le enseña todos los secretos del amor y el sexo. Y empieza a hacer negocios con uno de los comerciantes más ricos de la ciudad. Pasados 20 años, Siddhartha se da cuenta que ésta no es la vida que desea, ni es la respuesta a su búsqueda. 
Abandona la ciudad, a su amante y al hijo que ella llega en su seno sin él saberlo y en el camino decide quedarse con Vasudeva, un hombre que se dedica ha llevar una barcaza de un lado a otro del río para que pasen los viajeros.
Es el barquero el que lo iniciará en el arte de entender la vida a través de observar al río. Siddhartha llega a la comprensión profunda, a la fusión con el todo, con todo lo que había anhelado en su juventud.

Qué fácil parece, ¿verdad? Pero todo el libro es una alegoría. Hay que ir más allá de la historia de la vida de un joven hindú. El camino de Siddhartha es la busqueda interior para alcanzar la perfección y la sabiduría como la unidad.
El río es la metáfora de la vida, donde todo fluye, nada se estanca desde su origen hasta su desembocadura, pero siempre es la misma agua. Se trata de encontrar la verdad, y no sólo entender por qué nacemos y por qué morimos, sinó qué hacemos aquí.

imagen de worldhistory.org

La novela está inspirada, en alguna medida, en la vida y experiencias de Buda. De hecho el nombre de Buda antes de su renúncia era Príncipe Siddhartha Gautama, de igual nombre que
 el maestro que encuentra en su camino y que ya ha alcanzado la perfección.

Hesse consideró este libro como un poema hindú, y basó en él la expresión esencial de su forma de vida. Redactado en tercera persona, con un estilo simple que la hace muy poderosa, no se detiene en descripciones de lugares o personas, prefiere dar relevancia al discurso, al modo enseñanza, sin llegar a ser petulante.

Curiosamente es un libro más leído en el mundo oriental que en el occidental, y eso que Hesse es alemán. Pero el interés por la filosofía y la mística de la India le vienen de familia, puesto que tanto su abuelo materno como su padre, habían sido misioneros pietistas en la India. En su hogar estaban presentes las concepciones de la vida desde el punto de vista cristiano-protestante y las hinduistas-budista.

A Herman Hesse le concedieron el premio Nobel en 1946, después de escribir éste libro. Su fama empezó con  El lobo estepario, que escribió en 1927. Alcanzó gran notoriedad en la década de los 60, cuando el ansia del encuentro con lo esencial de uno mismo estaba enfrentándose al mundo y a la historia. En sus libros cobra especial relevancia todo lo que pertenece al mundo espiritual.


LA PALABREJA:  Atman
Segun la RAE:
palabra no localizada en la RAE

ETIMOLOGIA: Del sánscrito «आत्मन्» «ātman» o en idioma palí «atta», literalmente significa esencia, aliento ser.

CURIOSIDADES: En la filosofía hindú, especialmente en la escuela vedanta del hinduismo, Atman es el primer principio, el verdadero ser de un individuo, más allá de la identificación con los fenómenos, es la esencia de un individuo.
En occidente se considera que el ATMAN es el alma, pero el concepto de Atman es más profundo y complejo al describir la esencia primordial que está más allá del concepto occidental del alma, como tal.
La palabra ATMA, sin la N final, denota cuerpo, mente y alma, según las distintas circunstancias en que se use.

Una de las obras literarias más leídas en el siglo XX, y me atrevo a decir que también lo será en el siglo XXI 





Una gran obra, corta pero muy intensa debido a su carácter introspectivo. Por esto cuando lo leas, tu sensación será distinta a la mía. Es de esos libros cabecera de cama para ir leyendo y releyendo, porqué depende del momento vital en que lo leas, descubrirás una cosa u otra. 
Creo que es un libro imprescindible.

Título: Siddhartha (Siddhartha)

Autor: Hermann Hesse
Editorial: Penguin Random House 
Idioma original: Alemán
Idioma traducción: Castellano
Traductor: Juan José del Solar
Páginas:  216
Año publicación original: 1950
Año publicación esta edición : 2019 (2ª edición)

 


Comentarios

  1. Hola Senyoreta, pues no sé si me atrevería con ella... tendré que pensármelo.
    Un besazo

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  2. Leí mucho a Herman Hesse allá por mis veinte años, pero Siddhartha fue el libro que menos me gustó. El estar ambientado en época tan remota y el misticismo que acompañaba a la historia no fueron de mi agrado. La novela que prefiero del autor sigue siendo Demian. También es cierto que hace tanto tiempo que, de leer ahora Siddhartha puede que mi impresión fueta totalmente distinta.
    Un beso.

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  3. Hola, A mí me gustó mucho El lobo estepario, con este no sé si me atrevería, y eso que todo lo que tiene que ver con la India me llama. No lo descarto por tanto. Un abrazo.

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  4. ¡¡Cuánto me han hablado de este libro!! De este y del resto. Pero no he leído nada. Hoy no hago más que ver reseñas de libros que no he leído, ni esos libros ni ninguno de esos autores. Me da pena no tener tiempo para leer más. En fin, que me gustaría leer este título por lo que cuentas, y por lo que me han contado otros que ya lo han leído. Besos

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