SINOPSIS DE LA EDITORIAL
Cuando Emma Voltarás acepta trabajar ese invierno en El Bosc de les Fades, un excéntrico hotel emplazado en el corazón de un bosque, poco puede imaginar que va a resultar ser la mejor de las segundas oportunidades que a veces concede la vida. Sumida en el tiempo fuera de descuento de El Bosc de les Fades, Emma descubrirá que la amistad y la esperanza pueden encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté. Quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina. O de una niña extraordinaria. O de un viejo escritor necesitado de ternura. O de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios. O de un surfero que se hace mayor a su pesar. O de una jardinera susceptible, preocupada por sus violetas. O, quizás, de la mano de un hombre huraño y maravilloso, capaz de devolverle la ilusión de bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.
No importa que el lugar en donde estés no aparezca en un GPS: cuando el amor viene a por ti, te encuentra.
Sin mapas.
Sin prisas.
Sin condiciones.
Ven a perderte en El Bosc de les Fades.
Título: Un hotel en ninguna parte
Autor: Mónica Gutiérrez
Editorial: CreateSpace Independent Publishing Platform
Idioma original: Castellano
Páginas: 250
Año publicación: 2016
ISBN: 978-1540466501
Sin ser nada especial, hace unos días que no tenía el cuerpo para nada. Esas cosas de los virus. Y cuando no estás pero tampoco tienes fiebre, apetecen momentos buenos, sencillos y bonitos.
Y como estamos hablando de libros, pues apetece una novela feelgood. Si eres amante de la lectura supongo que no te sorprende el término, como tampoco te puede sorprender que la novela feelgood que he leído esté escrita por Mónica Gutiérrez, para mi, la reina catalana de este género.
Empiezas a leer pensando que vas a durar dos minutos, que no tienes la cabeza para nada. Y te encuentras con una chica guapa y despechada, un chico guapo y decaído, en un lugar maravilloso, un poco mágico, un hotel perdido en Mirall de Mar, que bien podría ser cualquiera de los pueblos de la Costa Brava, mezclado entre libros y música. Qué más se puede pedir.
No hace falta que te diga más ¿verdad? Sigues y sigues, porqué a pesar que estás en plena gripe, te hace sentir bien. Y evidentemente, como toda novela feelgood, acaba maravillosamente bien.
Lo que tiene de original la novela es que son los mails que se van enviando unos a otros. Emma escribe a su amiga Anna, Samuel (el chico) que le escribe a su madre, y Tristán, el hermano, que también se comunica con su madre. Y ellos te van presentando a los demás: la compañera de trabajo y amiga, el cocinero, la madre de los propietarios o el escritor hospedado en el hotel... Todos ellos maravillosos. Esto es lo mejor de las feelgood, que no hay malos.
Y son estos tres personajes los que te van narrando la trama de una forma muy solvente, muy inteligible y amena. Te sientes como si fueras un pirata informático que espía los emails que salen del hotel. Muy divertido, la verdad.
Gracias Mónica Gutiérrez, y a tus novelas.
RETOS:
Querida Senyoreta, esta fue la primera novela que leí de Mónica y me gustó muchísimo, su forma de escribir, sus metáforas. Lo curioso es que yo todavía no tenía el blog y era mi primer acercamiento a Mónica y mira tú que años después acabas convirtiéndote en amiga bloguera. Cosas bonitas de la vida.
ResponderEliminarUn besazo