RESEÑA: Piel de limaco
SINOPSIS DE LA EDITORIAL
Título: Piel de limaco
Editorial: Biblioteca nueva
Piel de limaco, de Gregorio Robles Morchón, aborda un tema tan importante como doloroso, la violencia de género, pero lo hace desde esa violencia que muchas veces queda escondida porque no deja marcas visibles. La violencia psicológica, la que va mermando a una mujer poco a poco, hasta hacerle perder seguridad, confianza y, en cierta manera, hasta a sí misma.
Me parece importante que el autor haya querido poner el foco en una realidad que no entiende de clases sociales. La violencia puede estar también en los hogares que desde fuera parecen perfectos, en personas con éxito, con una buena posición económica o social. No hay condición que inmunice contra esta lacra.
Y precisamente por la importancia del tema, creo que al libro le faltan muchas cosas.
El autor quiere centrarse en la mujer y en el proceso por el que va quedando atrapada en esa relación, pero a mí me ha faltado profundidad. Se nota que quien escribe es un hombre. No porque un hombre no pueda hablar de violencia contra las mujeres, sino porque echo en falta determinados matices de esa vivencia, de ese desgaste lento y casi invisible que seguramente habrían conseguido que la historia me llegara mucho más.
Además, tengo la sensación de que el relato pasa demasiado rápido por aquello que realmente necesitaría más espacio. Y, en cambio, se detiene en aspectos que no me parecen tan importantes. Es una novela estructurada, pero ese equilibrio entre lo que cuenta y el espacio que dedica a cada cosa no termina de funcionar para mí.
Y lo que más me ha sorprendido es que, tratándose de un tema que debería remover muchísimo, me ha dejado bastante fría. Es una historia que, por lo que explica, debería doler, debería provocar rabia, tristeza, incluso ganas de llorar. Y, sin embargo, la emoción no me ha llegado con la intensidad que esperaba.
Quizá esa sensación tenga que ver con su propia trayectoria como escritor. Gregorio Robles Morchón es, sobre todo, un autor de ensayo y de obra académica vinculada a la filosofía y la sociología del derecho, aunque también ha escrito dos novelas. Y en Piel de limaco yo he tenido a veces la sensación de que pesa más el tema que la construcción literaria. Hay una historia con mucha sustancia detrás, pero el relato se me queda pequeño para todo lo que podría haber contado. Como si hubiera un tema enorme dentro de una novela demasiado contenida.
Piel de limaco me ha hecho pensar en una violencia que muchas veces cuesta reconocer porque no deja heridas visibles. Y quizá precisamente por eso me hubiera gustado que el libro se hubiera detenido más ahí, en ese proceso lento de destrucción, en todo aquello que ocurre antes de que alguien pueda decir claramente que está siendo maltratada.
Un tema necesario y de enorme importancia, pero una novela que, para mí, se queda corta respecto a todo lo que tenía entre manos.


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